sábado, 16 de agosto de 2014

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Wilfred (4x10) Happiness: Felicidad

La felicidad no depende de cosas externas, sino del modo en que las vemos.
Leo Tolstoy

En su primera temporada nos dieron los 13 siguientes pasos:

Primer episodio, Happiness, felicidad, segundo Trust, confianza, tercero Fear, temor, cuarto Acceptance, aceptación, quinto Respect, respeto, sexto Conscience, conciencia, séptimo Pride, orgullo, octavo Anger, ira, noveno Compassion, compasión, décimo Isolation”, aislamiento, undécimo Doubt, duda, duodécimo Sacrifice, sacrificio y decimotercero y último Identity, identidad.

En su segunda temporada nos dieron otros nuevos:

Primer episodio Progress, progreso, segundo Letting Go, dejarlo estar, tercero Dignity, dignidad, cuarto Guilt, culpa, quinto Now, ahora, sexto Crontol, control, séptimo Avoidance, evasión, octavo Truth, verdad, noveno Service, servicio al prójimo, décimo Honesty, honestidad, undécimo Questions, preguntas, duodécimo Resentment, resentimiento y decimotercero y último Secrets, secretos.

En su tercera temporada nos dieron otros nuevos:

Primer episodio Uncertainty, incertidumbre, segundo Comfort, confort, tercero Suspicion, sospecha, cuarto Sincerity, sinceridad, quinto Shame, vergüenza, sexto Delusion, engaño, séptimo Intuition, intuición, octavo Perspective, perspectiva, noveno Confrontation”, confrontación, décimo Distance”, distancia, undécimo Stagnation, estancamiento, duodécimo Heroism, heroísmo y decimotercero y último Regrets, lamentos.

Y, ahora, en su cuarta y última temporada:

Primer episodio Amends, enmienda; segundo Consequences, consecuencias; tercero Loyalty”, lealtad; cuarto Answers, respuestas; quintoForward, adelante; sexto Patterns”, patrones; séptimo Responsibility, responsabilidad; octavo Couragecoraje; noveno Resistance, resistencia y décimo y último paso final: “Happiness”, felicidad.

De nuevo, felicidad. El ciclo se completa y tal y como comenzó “Wilfred” quiere acabar… o replantear una bifurcación. Si “Resistance” (4x09) fue la cruz, “Happiness” desea ejecutarse como esa cara de la moneda que ha ido fundiendo acuñando capítulo a capítulo, paso a paso, lección a lección. De este modo, de “Happiness” (1x01) a “Happiness” (4x10) hay un camino que hemos recorrido junto a Wilfred y Ryan, fundidos en su psique y en teorías locas que se han completado con una línea argumental engendrada este temporada presente. ¿Es Wilfred un Dios Perro y Ryan ‘El Elegido’? Pensemos en la serie de FX como una variación de la ambigüedad deLa vida de Pi, disponiendo de una explicación ‘religiosa y mística’ y, otra, real y tangible… aunque ninguna de las dos va a explicar satisfactoriamente “Wilfred”. Posiblemente sea un error o todo un acierto mantener un enigma abierto que propicie debates dentro de los fans… o simplemente era imposible concretar con todo lo mostrado y revelado en el pasado. Cerrado el círculo y completado el ciclo, llegamos al mismo comienzo que en su primer capítulo: Ryan prepara su carta de su suicidio ante el adiós definitivo de Jenna y la absoluta soledad tras la muerte de Wilfred. ¿Y esta vez las pastillas no son un placebo proporcionado por su hermana Kristen? ¿Se nos muere también Ryan? 


Como si fuera una enviada de la propia audiencia, el timbre suena a modo de alama para anunciar la llegada de la madre de Ryan. Unas frases de Catherine [«Hay gente que cree que son los animales los que nos eligen. Entran en nuestras vidas cuando más los necesitamos, y nos ayudan a encontrar un camino hacia la felicidad. Y cuando mueren, no se van de verdad, solo están con otro.»] provocan que Ryan saque el Rebaño del Pastor Gris y su madre confiese toda la verdad. Con el nacimiento de Kristen, Catherine sintió que no encajaba en la vida con su esposo y las discusiones provocaron que conociera a otro hombre llamado Charles que la condujo a una felicidad inimaginable. La comunidad de Charles fue perfilando una extraña secta y provocó que Catherine y Charles engendraran a Ryan, siendo los rituales y el desfase parte de los ‘festines de la carnalidad’. Cuando nació Ryan todos pensaron que él era El Elegido y su sobreprotección provocó que Catherine escribiera a Henry al sentirse atrapada y la policía detuviera a Charles, que murió en la cárcel. Henry adoptó como su propio hijo a Ryan y consiguió que Charles renegara de cualquier demanda sobre la paternidad de su hijo. Aunque Henry perdonó a su esposa, Catherine nunca se lo perdonó a sí misma y el resto de su camino hacia la locura empezó a germinarse aquí. También entendemos la reticencia de Catherine por enseñar las fotos de pequeño de Ryan o las imágenes y figuras que dibujaba Kristen. “Wilfred”, en definitiva, nos quiere explicar todo a través de su propia mitología… pero algo falla. 


Y es que al igual que Wilfred apareció cuando Ryan se enfrentó a su suicidio, el pequeño sorbo a ese batido mortal de pastillas provocará una situación similar. La cuestión es que ese ‘resucitado’ Dios Perro no es Jesucristo pero sí tiene algunos nuevos trucos para profundizar en las dos variaciones elementales de la serie: Ryan está loco / Ryan es el elegido. Wilfred está de nuevo allí para llevar a ‘El Elegido’ hacia la felicidad antes de ir ‘visitar’ a su nuevo receptor. Un viaje en coche va a provocar de nuevo dudas al desconocer Ryan el destino y dudar de nuevo de los juegos de Mataman aunque la ruta final sea un lugar que al joven le resulta familiar. Llegamos de nuevo al granero que vimos al comienzo de la temporada, pero también a una sorpresa con forma de Jigsaw (Tobin Bell) ya que Ryan se va reencontrar con su padre. Sí, Jigsaw es el papá de Ryan y está vivo. Charles presentará el álbum de recuerdos a su hijo y todo cobrará sentido en esas imágenes que nos revelan a ‘Bruce’ (Shane) que hacía de Dios Maligno en los rituales (Krungel), siendo él era el viejo al que atacó Ryan. Con el secreto revelado de la paternidad de Ryan, el chantaje carece de sentido y descubriremos que Richard es el humano que daba forma a ese ‘Dios Bueno’ llamado Mataman, siendo un capullo integral y siempre sermoneando a todo el mundo. Charles pactó con Henry contar a Catherine su falsa muerte en prisión para que la mujer que amaron ambos pasara definitivamente página. La locura de Ryan viene, realmente, de sus padres medicados que eluden su propia demencia. No hay ningún Elegido, ni hay ningún Perro Dios. Todo fue una creación de un hombre muy enfermo y Ryan se encontrará en este punto con la absoluta locura frente a frente. Siempre estuvo loco y siempre los supimos… Su mente se ha dedicado a indagar en su propio pasado fragmentado a través de un personaje imaginario que atara toda la propia locura que conformó su infancia. Existen, por el contrario, ciertas dudas en algunas acciones que cometía Wilfred. Pese a que nos enfrenten a la realidad de ver a Wilfred como un perro y a Ryan cometiendo sus propias locuras, hay muchos elementos argumentales que no se explican por parte de una interacción humana. Véase, por ejemplo, la muerte de la ardilla en “Resistance” (4x09) y muchos sucesos ocurridos en las primeras temporadas. ¿Nos están tomando el pelo los guionistas o algo más allá de la locura y religión? ¿No debería ahora suicidarse Ryan al ser él mismo el culpable directo de la muerte de su padre (legal)... y de Gominolas?


Ciertamente “Wilfred” ha conformado una explicación satisfactoria aunque con ciertas y premeditadas lagunas y claroscuros para formalizar un discurso que pivote sobre esa cita de Leo Tolstoy. La serie, que protagonizan Elijah Wood y Jason Gann, realmente habla de esa felicidad que depende del punto de vista del individuo, no de elementos externos como la religión. Ryan, al final, acepta su locura en su propio beneficio entablando un diálogo consciente con ese elemento de su cabeza que tiene acceso a todos sus traumas y conocimientos y que le permite formalizar el mejor libro de auto-ayuda. Considero, no obstante, que la serie también puede explicarse por una vía religiosa si algún devoto del misticismo lo considerara oportuno, aunque realmente ambas posiciones se apoyen una a la otra generando una versión canina de La vida de Pi más enfocada hacia la vertiente psicológica. Ryan también reniega de una explicación mística como consejo paternal y comprobar dónde y a qué fueron conducidos tanto Charles como su madre. Su mente, de nuevo, se activa para eludir ese acantilado vital donde se encuentra y Ryan halla la felicidad tras una conversación con su hermana en la que somos más felices cuando estamos rodeados de desgracias (y desgraciados). Ryan abraza el cielo y el infierno que supone su enfermedad, su secreto, la espiritualidad de su propia locura. No quiere ser ‘curado’ como sus padres ni reprimir su propia psicosis o esquizofrenia al tenerla controlada en ese amigo eterno e imaginario capaz de conducirle hacia lo mejor de sí mismo. “Wilfred” siempre fue una dramedia psicológica y la evolución por todos sus pasos nos devuelve a esa playa para que las olas devuelvan la mítica pelota de tenis a su dueño. En realidad, él siempre fue ‘El Elegido’ y nosotros los testigos de una divina grandeza de lo cotidiano: Wilfred es eterno y nos devolverá la sonrisa… con un sermón por medio o con un pestilente pedo. Muerto el perro, murió la rabia y la propia serie carecía de un futuro más allá de crear un mundo propio que nunca veremos pero conseguimos imaginar tanto y tan bien como su protagonista. ¿Una especie de calco perruno al improvisado cierre de la interesante Awakeo la mejor y más distintiva manera de dar un broche canino y dorado a esa pequeña serie de culto que ladró durante estos cuatro años por nuestras pantallas? Sea como fuera, este fue el camino para conducirnos también a nuestra felicidad.




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2 comentarios:

  1. Bueno, no olvidemos que el perro existió realmente. Hablo del Wilfred de verdad, el que veía todo el mundo, no de la alucinación de Ryan. Así que asumo que esas 'ciertas cosas' como la muerte de la ardilla y demás, simplemente son obra del perro real.

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    1. Efectivamente Juankiblog. ¡No estamos tan locos como Ryan! Otra cuestión es que esos actos perrunos y 'ciertas cosas' encajen con las tramas y los 'sermones' de Wilfred o sea el propio cerebro de Ryan aquel que ata todos esos cabos sueltos para formar su propio manual de auto-ayuda y ayudarle a avanzar.

      Como vimos en las primeras temporadas, hay muchos actos de Wilfred que solamente pudo hacer el perro (perro) y que serían un acto de absoluta casualidad, aunque estamos situados en la mente de Ryan y se pudo 'inventar' cosas. O Wilfred es un Dios Perro que le sigue la corriente con tal de seguir con 'El Elegido' con sus artimañas habituales. Me gustaría pensar en dar viabilidad a ambas opciones. :D

      Saludos bastardos y gracias por el comentario,

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