lunes, 11 de septiembre de 2017

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The Strain (4x09) The Traitor: Todos contra Zach


Llegados al penúltimo episodio de “The Strain” podemos echar en falta el gran ritmo climácico que se impuso conOuroboros” (4x07) yExtraction” (4x08). En “The Traitor”, noveno episodio de la cuarta temporada del espectáculo de FX, los escritores han levantado el pie del acelerador argumental para formalizar aquello que será el ‘series finale’ que veremos la semana que viene. Aparte del apogeo de su desenlace, aquí creo que lo que importa es representar esa teoría de la que hablaba Abraham Setrakian sobre el Occido Lumen para derrotar al Maestro. Sus colaboradores humanos van a apartarse, por diferentes causas, de esa maléfica presencia sin que el gran villano de la serie conozca que ahí reside su poder. En cierta medida, el libreto quiere que veamos el contraste del Amo respecto a Mr. Quinlan. El segundo si ha llegado al lugar y momento que ocupa de su historia y venganza personal contra su padre es, irónicamente, por su confianza en la humanidad y las muchas personas que le han ayudado en sus 2.000 años de vida. Por el contrario, el Maestro ha menospreciado la existencia humana como si fuera el gran mal del planeta y él se hubiera convertido en la quimioterapia para acabar con el cáncer aferrado a la Tierra. Su plan definitivo, a juzgar por esos mataderos y las campos de Nuevos Horizontes, es reducir a los mortales a simple ganado; animales que con el paso de algunas generaciones no sean más allá que una sombra de su pasado. Obviamente en medio de todo está Zach. Zach. Zach, Zach, Zach… siempre Zach. El hijo de Eph Goodweather es el arma definitiva del Amo para acabar con sus antagonistas pero, de un modo sarcástico, el gran monstruo de la historia es Zach. En “The Traitor” vamos a tener una interesante vuelta de tuerca en la que el peor personaje de la historia de la televisión se va a convertir en el villano más complejo que vamos a ver en mucho tiempo en la pequeña pantalla. Repasemos el episodio. 

¿Por qué digo que Zach es complejo y es el más despreciable ser de todos los monstruos que han desfilado por la serie? Sobre este punto conviene evocar cuál es el conflicto de Zach en toda la historia. Pensemos en que un niño al que le faltaba su padre volcó todo su amor y dependencia emocional sobre su madre. La transformación de Kelly en un vampiro/parásito deformó la disfuncionalidad de una familia en la que Zach entendió que la única manera de poder continuar con ese ‘amor maternal’ era aceptar a un monstruo y réplica de su propia madre; negándose a sí mismo la auténtica naturaleza de la criatura. Cuando Eph acabó con la vida de ese monstruo, que representaba a su madre, el universo de Zach estalló y reaccionó destruyendo todo a su alrededor con su rabia y dolor. En el sentido literal y emocional. Aunque los planes del Amo han sido un tanto evidentes, para formar a ese joven con potencial para ser su futuro recipiente, Zach es conocedor de que está siendo utilizado por ese milenario vampiro para ser el escudo frente a cualquier maniobra de su padre. ¿Y por qué sigue junto al monstruo? La verdad es que simplemente es la única vía de poder estar cerca de lo que le queda de su madre; esos recuerdos que recogió el Maestro y que dan forma a esa presencia. Zach es consciente de la mentira pero se niega a romper el cordón umbilical con esa forma materna por monstruosa que sea. Tal vez Zach sea el mayor monstruo de la historia y en “The Traitor” veremos cómo lidia con esos dos frentes de poder a su alrededor que ejercer tanto el Amo como su padre Eph. Zach, eso sí, ha llegado a la vida de su padre para ganar un Oscar


No es ninguna novedad de que en “The Traitor” el traidor es Zach y que Eph se va a dar cuenta del monstruo que representa aquel ser que ahora es puro odio y rencor. Su escepticismo, junto al resto de sus compañeros de aventuras, va a ir creciendo a pesar de las supuestas buenas intenciones (y coincidencias) de la llegada y regreso de Zach a su vida. En cierta media, “The Strain” nos deja claro que el drama humano (y monstruoso) lo aporta ese pequeño mocoso y sus rabietas y la idea es que se alcance un potente clímax en el que Eph esté tentando a pegarle un tiro a su propio hijo ya que, realmente, no se diferencia en demasía de esos monstruos hambrientos de sangre a los que combate. Zach es incluso peor que Sanjay y todos los nazis que han desfilado en la serie juntos. 


Mientras que Eph utilizó métodos menos violentos con su hijo, Sanjay será interrogado con todo el arsenal del que pueden hacer gala Fet y Dutch. Sin embargo, vuelve a dar la impresión de que aquellos que mejor conocen la naturaleza humana son los Strigoi y Mr. Quinlan utilizará a la esposa de Sanjay después de demagogia a la carta y debates morales que justifiquen los oscuros interiores de los colaboradores del mal encarnado. Sanjay esconde una vuelta de tuerca respecto a su mujer aunque, no obstante, está dispuesto a sacrificarla para salvar su propia existencia. Y el Maestro no perdona los fallos ni las traiciones. Sanjay comerá pared de la manera más brutal posible junto al cadáver de su esposa… ¿Descansen en paz o han recogido aquello que ellos mismos sembraron?


Sobre el anterior punto, también veremos una amenaza ya palpable del Maestro a Zach por fallarle en su misión. Y Zach es todo un psicópata al que no conviene amenazar… ¿Están sembrado aquí la semilla de la traición de Zach al Maestro y el motivo por el que será derrotado? El arma sigue en poder de sus enemigos y, para colmo, Gus se ha hecho con una gran cantidad de plata como guiño a Setrakian. El destino de nuestros héroes va a ser el Empire State Building y volemos a esas dinámicas en las que el Amo tiende la enésima trampa evidente a los protagonistas. Su plan que Quinlan llevará un detonador del arma nuclear al interior del rascacielos se salda con un nuevo fiasco. ¿Es que alguien esperaba que estuviera en el lugar que supondría su cementerio y sepulcro? Un ejército de Strigoi aguarda como parte de ese punto de giro que nos llevará al ‘series finale’ de “The Strain” y parece que, irónicamente, el destino de la humanidad queda en manos de dos monstruos de la talla de Quinlan y, por supuesto, Zach. Zach. Zach, Zach, Zach… siempre Zach. ¿Zach nos salvará y destruirá al mismo tiempo? Lo veremos, aunque la gran pregunta del episodio es la siguiente:


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1 comentario:

  1. ¿Por casualidad las feminazis no pusieron el grito en el cielo por la "recuperación" de la lesbiana?

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