“The Hour” se ha ido
consolidando en la presente temporada empezando por un nivel inferior a lo que
cabía esperar después de la gran primera entrega, para ir afianzándose fusionando
las tramas y formando un gran todo. Un gran todo en que se encuentran atrapados
los protagonistas: ese peculiar triángulo que componen Dominic West, Ben
Whishaw y Romola Garai... rodeado siempre de secundarios a la altura. El
programa nocturno de noticias a finales de los años no es perfecto, así como la
propia serie que lo represente. Pero la inteligencia de los personajes, los
libretos y las interpretaciones hacen que esa mezcolanza de realidad social con
grandes conspiraciones globales genere un brillante halo del arranque del
periodismo de investigación. Es momento de repasar el quinto capítulo y
penúltimo de su segunda temporada.
Podríamos resumir brevemente el capítulo desde el impacto con el que reciben los personajes la muerte de Rosa Maria Ramirez. El asesinato de la fuente de Bel provoca que el miedo se apodere de la productora y que se intente por todos los medios que la persecución de Cilenti y sus secuaces finalice. La historia debe ser contada pero necesitan algo que la dote de credibilidad. En el capítulo veremos que Marnie sigue su andadura televisiva hacía el éxito gracias a su programa de cocina y que la oferta del cambio de cadena de Hector sigue en pie y parece firme.
Vamos a
descubrir que Hector sigue amando a su mujer y que desea redimirse aumentado su
caché (y el de ella) con el nuevo contrato ya que es estéril y no podrá darle
hijos. De hijos también trata esa trama secundaria sobre Lix y Randall, que visitan la
embajada de Francia pero descubren que era una falsa pista y se quedan sin
noticias de su hija. Deberán empezar desde cero. El horror de Bel chocará con
la vocación periodística de Freddie y aquí se nos plantea un interesante debate
entre el ego profesional o la intención final de la noticia. Mientras que la
muerte de Rosa Maria es recibida con conmoción por Kiki, la propia prostituta
sabe que Cilenti miente… Bel quiere descubrir la verdad pero se siente
responsable del asesinato.
Freddie se enfrenta a Stern
para que esté con ellos o contra ellos y Randall se entrevista a McCain con las
fotos que revelan su homosexualidad. No desea chantajearle pero sí que le
ayude. La información es mínima pero poca: la empresa armamentística y todos
los responsables de la conspiración se reunirán para firmar el acuerdo en El
Paradis… Con un documental que ven todos los miembros del equipo por obligación
de la cadena se nos plantea el fantasma y sombra del negocio de la Guerra Fría.
Freddie y Hector estarán esta noche en El Paradis y la propia Marnie verá lo que hace su marido, teniendo también un encuentro inspirador con Kiki. Bel, en una cena con Bill Kendal,
descubre que el acuerdo de Hector tendrá letra pequeña y en seis meses estará
presentando concursos… Su carrera periodística, pues, tendrá fecha de
caducidad. Bel finalmente da plantón y llega a El Paradis. Aparece Satchell, el
ministro de Defensa del gobierno, y es parte de la reunión. La
conspiración toma una escala mayor y entes de que Freddie puede descubrir más información…
Stern lleva a cabo una redada en el club. ¿Qué ocurrirá?
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