domingo, 27 de junio de 2010

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Cuentas, Katanas y Abrazos

Cuando recibí el correo electrónico con el enlace de los ganadores no tenía ninguna esperanza de resultar elegido. No es falta de modestia, ni siquiera falsa, sino una absoluta verdad que a los ganadores se les llama antes de endosarles los galardones y  al resto de la chusma se nos convoca al aplauso o, en este caso, a la visita de rigor en su espacio web. Mi sorpresa en el momento en el que existió respuesta del enlace en mi navegador no fue ver mi nombre sino que ninguno de los relatos mostraban los síntomas o deficiencias de anteriores certámenes (bueno, un 60%).

No había miel, azúcar, pasteles ni néctar dulzón. No existía nata, relleno de crema de ángel ni postales pijas de las bragas de Victoria Beckham. ¡Estaba en otra área del supermercado! En otro lugar completamente diferente. Obviamente no me hallaba en lácteos pero podría ser la bodega del supermercado. No había buen vino para hacerse cliente perpetuo pero al menos había vino y algo de calidad. Puede que mucho tetrabrik entre botellas diseminadas de cristal pero en general no había ningún moscatel.
Pero aquellos relatos breves o microrrelatos denotaban que el amor ha muerto. Nada era romántico aunque pretendía ser poético e incluso había algunos con sentido del humor que no originales. A otros, sinceramente, no les entiendo. 


Breve Flashback 

Uno busca información en la red respecto al concurso y halla un auténtico arsenal de quejas, de gritos y susurros voraces y locuaces. ¿Por qué? Simple y llanamente porque los de la Renfe son unos tardones y no respetan horarios ni letreros en forma de letras. Quejas y susurros apagados por una ‘clasificación’ de finalistas y ganadores. Yo, anonadado me quedo muchas veces al contemplar lo serio que se ponen muchos por un concurso de granel y de supermercado. Está bien que uno quiere reivindicarse y que su ego se vea recompensando pero realmente, en estos certámenes, lo que vale es el premio y ganarlo. Este año Renfe, por seguir en ‘coetaneidad’ con los tiempos de crisis, había fulminado el concepto económico de los premios. Y sin pasta por medio sólo quedan los aires de soberbia. Creo, sin acritud, que a muchos de estos quejitas participantes se les sale por los sobacos su petulancia que se transforma en ingenuidad absoluta: mira, no te lo tomes a mal, pero yo por un viaje a Paris en tren o un libro electrónico no me pongo así. ¡Porque quedas fatal! O peor que eso.

Para colmo de males cualquier enlace dirigía el fin de semana posterior (el enlace me llegó el jueves 17 de Junio) directamente a la página principal de Renfe como si fuera un SPAM y nosotros dirigidos por cibernéticos raíles.
Es cierto que juegan con las ilusiones de muchas personas pero es que ¡esto no es OT! ¡Ni vas a salir en la televisión! ¡No seas cutre, por favor!



Concepto
Renfe Cercanías convoca el IV certamen de relatos breves: 99 palabras para hablar del viaje y el movimiento hacía un destino.


En el post Imitation of life creía dejarlo claro:
Es cierto que nadie quiere leer un relato en la Renfe (y de la propia Renfe) sobre asesinos en serie, invasiones alienígenas, visionarios quijotescos o grupos terroristas entre conspiraciones políticas. Obviamente Renfe no quiere que su imagen pase por el lisiado pidiendo dinero, las mafias rumanas haciendo caja, ladrones de bolsos, sobacos a falta de limpia, multitudes rejuntadas y sudorosas o niñas rumanas lanzadoras de CD. »

Ganadores y finalistas


Primer premio: Género, invasión alienígena. Versión de “La invasión de los ladrones de cuerpos” con viaje en tren, desdoblamientos de personalidad y realidades paralelas.


Segundo premio: Género, Conspiración política y Drogadicción. Una tal Lucía, morena y espía profesional con cuerpo de escándalo, se liga al protagonista del microrrelato para robarle el DNI y seguramente ejecutarle públicamente en un par de segundos. Venganza total.
Otra lectura del relato es un abundante uso de drogas de su protagonista con pasajes y paisajes a lo David Lynch.


Tercer premio: Género, Asesinos en Serie. Poesía en su boca, corte y sin sutura. Ha nacido una nueva Dalia Negra. Plano, lápiz y vivisección. Nuestro asesino en serie tiene a una nueva víctima en mente y está trazando su plan de pirata psicótico y pervertido. Garabatos de una mente nacida para hacer el mal.


Finalistas: Los relatos hablan del sueños, mundo laboral, dramas familiares, viajes al fondo de la mente con baúles (homenaje a “El cazador de sueños” de Stephen King), carne de anuncio literario, política, locura, giros en plan coña, visionarios quijotescos, ladrones de fantasías (presuntamente alienígenas), novela histórica con un tren metido a calzador (creo que inicialmente lo escribió con un elefante y lo ha cambiado al presentarlo a este concurso), referencias de “300” en tiempos de Euribor, fragmentos de libros de autoayuda, homenajes a Maria del Monte, Almodóvar, Willy Fog, grupos del Metal, Family, Alaska o “El monstruo del armario”, secuestros novelescos y terroristas, retazos de literatura fantástica, ciencia ficción getafense, ciencia robótica plagiada de algún correo spam similar, sexo oral e indicando que ‘por detrás’ duele y ‘por delante’… nuevos horizontes, a otras les dejan el culo como la bandera de Japón, despojamientos y desposadas, listas del Imserso y hombres peludos sin tren. Faltan acentos y hay faltas de ortografía a granel pero creo es la tónica general de este tipo de concursos.
No les pongo el enlace porque fallará en breve y suelen fulminarlo sin avisar ni dejar un trazo de estas historias a modo de hemeroteca. Creo que a la Renfe le importa muy poco el arte y sí las visitas a su página. Es ley de movimiento. 


Repercusiônes


Cuando se lo comenté a una compañera de trabajo se alegró y me echó un ‘rapapolvos’ por haber enviado un relato de lo más dulzón y de acorde a lo que habían premiado en anteriores certámenes.
Habitualmente la frase más típica de todas las series, a modo de moraleja-moralizante, es «Tienes que ser tú mismo» ¡A la mierda! En este mundo hipócrita, vil y vomitivo nadie es uno mismo sino lo que acaba convirtiéndose en lo que la sociedad designa. Dirán algunas voces que existe el eco de la independencia pero es una falsa aventura del sistema condenada al mismo fin: no ser uno mismo. En fin, no sé qué seré el año que viene... Puede que empiece a escribir mis 99 palabras o las reescriba. He aquí mi próximo relato breve siendo yo mismo. El año que viene como no habrá pasta de premio (lo mismo dan un llavero de Renfe al ganador) y un viaje a Paris te lo regalan hasta en el Metadona voy a ser lo más indecente posible auto-plagiándome:

Cuentas, Katanas y Abrazos
Podía contar cada valla, cada pintada en los muros, cada árbol, cada instante, cada minuto antes de mi parada.


Me gustaba levantarme cinco segundos antes de escuchar el aviso y ponerme delante de la puerta para sentir cada agitado traqueteo, cada frenada, cada efecto que ejercían las fuerzas, cada segundo antes de la llegada.


Me encontraba suspendido en la corriente, durante unas centésimas de suspiro, como si me aferrase a una ola en movimiento antes de romperse.


Sentí como me troceabas todas mis extremidades con tu katana, antes de morir, Beatrix Kiddo, ¡hija de puuuuuuut-at-aa!

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