Por necesidades del servicio bastardo esta semana la quiniela (bastarda) llega tarde pero espero que bien. La razón principal es el tiempo la incompatibilidad general para otras actividades que implican un alto grado de ludopatía: comprar lotería de navidad de un antiguo trabajo para evitar que se te quede la cara de gilipollas integral el día del sorteo, comprar más lotería de navidad para compartir con amigas en otros compromisos no ligueros (y que tampoco incluyen ligueros) y, sobre todo, rellenar todos los campos que compone al algoritmo se ha convertido en una tarea de chinos tanto en su innumerable trabajo como en el salario a modo de beneficio semanal. Es cierto que la semana pasada acerté, entre otras de menor cuantía, doce sin reducción. Pero uno le pide más peras al olmo ya que la ludopatía y la avaricia van ligadas con las equis de la mano.
Esta semana el pronóstico llega tarde y en modo de color. No hay para más ni para menos.









