[Esta crítica podría contener spoilers satánicos en un nivel de actividad… ‘sub-normal’]
• Sub-normal: por debajo de lo normal.
Estoy completamente harto de estas películas que hablan de demonios y los ponen tan mal. Para que me entiendan es como ir al cine a ver una película porno y que te pongan noventa minutos de señoras de ochenta años vestidas de monja que no se quitan el hábito ni un solo segundo. ¡Una vergüenza! Como sabrán soy miembro de su satánica antipostólica y miembro de la peña satánica getafense de la virgen invertida. He tenido que hacer ocho misas negras antes de escribir esta crítica para curarme del espanto que me ha producido “Subnormal Activity 2” (una mala traducción de “Paranormal Activity 2”) debido a su alto índice ‘subnormal’: de presupuesto… sub-normal, de ideas… sub-sub-normal y de actuaciones, guión y todo lo demás… ¡sub-sub-sub-normal!
La película es la precuela de la exitosa y aburrida “Subnormal Activity” y se podría resumir en la historia de una chacha. Sí, ¿no se lo creen? Se lo explico. La chacha es despedida debido a las acciones del demonio ya que la entidad diabólica quiere quitarle el puesto de trabajo: juega y cuida del niño, abre y cierra los armarios, recoge las sartenes, cambia el filtro de la piscina, calienta el jacuzzi y abre las puertas para que se ventile esa casa cargada de tontería. Por supuesto, la despechada chacha despedida decide ‘expulsar’ al demonio… ¡para recuperar su trabajo! Podría contarles el peor y más aburrido exorcismo de la historia del cine pero si deciden verlo que sepan que es también a tono con la película: ¡Sub-normal!