Para entender algunos de los planteamientos que pudieran dejar tanto los nominados como los ganadores de los Emmys, bastaría con trazar una línea entre el pasado y el presente dejando una vía abierta para el futuro de la excelencia en lo que ficción televisiva se refiere. Ese tiempo anterior estaría definido por los intentos de “Game of Thrones” por hacerse con el trono en una nueva edad de oro en el que “Homeland” tomó el relevo de “Mad Men” ante la llegada de “Boardwalk Empire” para que las dos últimas temporadas de “Breaking Bad” pudieran el broche final a la serie que encandiló a público y crítica y ocupó su lugar en la historia televisiva del presente siglo. Ni siquiera la despedida de Don Draper pudo frenar que Tyrion Lannister y los suyos ascendieran a ese asiento esplendoroso al que anteriormente no pudieron aspirar. Ese relevo en los Emmy de 2015 se ratificó a todos los niveles y a golpe de récord por parte de HBO, que vio cómo “Veep” rompía el reinado de “Modern Family” y “Olive Kitteridge” casi hace pleno cuando consiguió 6 premios de sus 7 nominaciones en los Primetime Emmy. En 2016 los Emmys han vuelto a reivindicar esa fijación a consolidar algunas series que pudieran ser cuestionadas por el propio público pese a ser clásicos populares como “Downton Abbey” o “House of Cards” mientras que se reivindica, por fin, uno de los fetiches de la crítica norteamericana: “The Americans”. A los Emmys muchas veces les ha costado seguir algunas corrientes en lo que calidad y excelencia se refiere y prueba de ello pudiera ser el tiempo que tardó la industria de la televisión estadounidense en reivindicar a Tatiana Maslany por su(s) brillante(s) interpretación(es) en “Orphan Black”. La llegada del hype de “Mr. Robot” como nuevo valor seguro y posibilidad de ratificar su Globo de Oro, la recompensa para la hija pródiga por hacer bien los deberes (“Homeland”) y el afianzamiento de “Better Call Saul” completaban una terna con una gran cantidad de nominaciones por parte del favoritismo de “Game of Thrones”. Dentro del universo de miniseries, todo venía marcado por el enfrentamiento entre dos joyas televisivas como la segunda temporada de “Fargo” y “American Crime Story: The People v. O.J. Simpson”, mientras que “Veep” deseaba reivindicarse ante “Transparent” o “Master of None” en la categoría de comedia. El guion estaba escrito antes de que Jimmy Kimmel tomara el control de unos premios en los que la ejecución e interpretación final podía cambiar de orden. ¿Y qué nos dejaron los premios del presente año? ¿Qué sorpresas y confirmaciones tuvimos?
Mostrando entradas con la etiqueta Emmy 2016. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Emmy 2016. Mostrar todas las entradas
lunes, 19 de septiembre de 2016
2
Para entender algunos de los planteamientos que pudieran dejar tanto los nominados como los ganadores de los Emmys, bastaría con trazar una línea entre el pasado y el presente dejando una vía abierta para el futuro de la excelencia en lo que ficción televisiva se refiere. Ese tiempo anterior estaría definido por los intentos de “Game of Thrones” por hacerse con el trono en una nueva edad de oro en el que “Homeland” tomó el relevo de “Mad Men” ante la llegada de “Boardwalk Empire” para que las dos últimas temporadas de “Breaking Bad” pudieran el broche final a la serie que encandiló a público y crítica y ocupó su lugar en la historia televisiva del presente siglo. Ni siquiera la despedida de Don Draper pudo frenar que Tyrion Lannister y los suyos ascendieran a ese asiento esplendoroso al que anteriormente no pudieron aspirar. Ese relevo en los Emmy de 2015 se ratificó a todos los niveles y a golpe de récord por parte de HBO, que vio cómo “Veep” rompía el reinado de “Modern Family” y “Olive Kitteridge” casi hace pleno cuando consiguió 6 premios de sus 7 nominaciones en los Primetime Emmy. En 2016 los Emmys han vuelto a reivindicar esa fijación a consolidar algunas series que pudieran ser cuestionadas por el propio público pese a ser clásicos populares como “Downton Abbey” o “House of Cards” mientras que se reivindica, por fin, uno de los fetiches de la crítica norteamericana: “The Americans”. A los Emmys muchas veces les ha costado seguir algunas corrientes en lo que calidad y excelencia se refiere y prueba de ello pudiera ser el tiempo que tardó la industria de la televisión estadounidense en reivindicar a Tatiana Maslany por su(s) brillante(s) interpretación(es) en “Orphan Black”. La llegada del hype de “Mr. Robot” como nuevo valor seguro y posibilidad de ratificar su Globo de Oro, la recompensa para la hija pródiga por hacer bien los deberes (“Homeland”) y el afianzamiento de “Better Call Saul” completaban una terna con una gran cantidad de nominaciones por parte del favoritismo de “Game of Thrones”. Dentro del universo de miniseries, todo venía marcado por el enfrentamiento entre dos joyas televisivas como la segunda temporada de “Fargo” y “American Crime Story: The People v. O.J. Simpson”, mientras que “Veep” deseaba reivindicarse ante “Transparent” o “Master of None” en la categoría de comedia. El guion estaba escrito antes de que Jimmy Kimmel tomara el control de unos premios en los que la ejecución e interpretación final podía cambiar de orden. ¿Y qué nos dejaron los premios del presente año? ¿Qué sorpresas y confirmaciones tuvimos?
Premios Emmy 2016 (Análisis, nominados y ganadores)
Para entender algunos de los planteamientos que pudieran dejar tanto los nominados como los ganadores de los Emmys, bastaría con trazar una línea entre el pasado y el presente dejando una vía abierta para el futuro de la excelencia en lo que ficción televisiva se refiere. Ese tiempo anterior estaría definido por los intentos de “Game of Thrones” por hacerse con el trono en una nueva edad de oro en el que “Homeland” tomó el relevo de “Mad Men” ante la llegada de “Boardwalk Empire” para que las dos últimas temporadas de “Breaking Bad” pudieran el broche final a la serie que encandiló a público y crítica y ocupó su lugar en la historia televisiva del presente siglo. Ni siquiera la despedida de Don Draper pudo frenar que Tyrion Lannister y los suyos ascendieran a ese asiento esplendoroso al que anteriormente no pudieron aspirar. Ese relevo en los Emmy de 2015 se ratificó a todos los niveles y a golpe de récord por parte de HBO, que vio cómo “Veep” rompía el reinado de “Modern Family” y “Olive Kitteridge” casi hace pleno cuando consiguió 6 premios de sus 7 nominaciones en los Primetime Emmy. En 2016 los Emmys han vuelto a reivindicar esa fijación a consolidar algunas series que pudieran ser cuestionadas por el propio público pese a ser clásicos populares como “Downton Abbey” o “House of Cards” mientras que se reivindica, por fin, uno de los fetiches de la crítica norteamericana: “The Americans”. A los Emmys muchas veces les ha costado seguir algunas corrientes en lo que calidad y excelencia se refiere y prueba de ello pudiera ser el tiempo que tardó la industria de la televisión estadounidense en reivindicar a Tatiana Maslany por su(s) brillante(s) interpretación(es) en “Orphan Black”. La llegada del hype de “Mr. Robot” como nuevo valor seguro y posibilidad de ratificar su Globo de Oro, la recompensa para la hija pródiga por hacer bien los deberes (“Homeland”) y el afianzamiento de “Better Call Saul” completaban una terna con una gran cantidad de nominaciones por parte del favoritismo de “Game of Thrones”. Dentro del universo de miniseries, todo venía marcado por el enfrentamiento entre dos joyas televisivas como la segunda temporada de “Fargo” y “American Crime Story: The People v. O.J. Simpson”, mientras que “Veep” deseaba reivindicarse ante “Transparent” o “Master of None” en la categoría de comedia. El guion estaba escrito antes de que Jimmy Kimmel tomara el control de unos premios en los que la ejecución e interpretación final podía cambiar de orden. ¿Y qué nos dejaron los premios del presente año? ¿Qué sorpresas y confirmaciones tuvimos?
