Hasta en las entrañas de la criatura más oscura hay una hermosa luz
[AVISO SPOILERS] Algunas series necesitan de un regreso y despedida para consumarse y ser recordadas. En el caso del “Samurai Jack”, su quinta temporada en Adult Swim no sólo fue un salto de calidad absoluta a un territorio que claramente dejaba en un poso de tono adulto y madurez. El peso de la historia es la posibilidad de amanecer en un tiempo que no es aquel que le corresponde al protagonista y tantear a ciegas por un futuro distopico repleto de anacronismos y oscuridad en el que, realmente, una fuerza oscura gobierne todo. La única posibilidad parece perdida y “Samurai Jack” tantea con el viaje del protagonista hacia la decadencia y, al mismo, tiempo hacia la elevación del héroe y su regreso. De este modo, Samurai Jack decide regresar a ese siniestro mundo de los mortales para que se sucedan una serie de mecanismos que activan su retorno y misión. Sobre todo, esas hijas y discípulas de ese gran mal representan el reverso oscuro del gran villano y su victoria y también, asimismo, su gran debilidad. La idea es que conozcamos toda la historia alrededor de un eterno enfrentamiento que va a ser el último pero, sin embargo, que la calidad de los guiones sea tan elevada como representativa de un viaje emocional y vital. Dentro del regreso del personaje hay una constante evolución aderezada de grandes momentos y episodios. El choque de bellos momentos, como una batalla en la nieve, que pone de manifiesto la oscuridad de Aku pero que, por el contrario, formaliza el sentido de una paradoja se va construyendo a lo largo de esos diez episodios finales.
